Descripción
La Ruta del Navajos es una de las rutas de senderismo más bellas y desafiantes de la región. Se trata de una ruta lineal de 19 kilómetros de longitud que recorre algunos de los paisajes más impresionantes de la zona. Con 865 metros de ascenso acumulado y 960 metros de descenso acumulado, esta ruta es una de las más exigentes de la zona, pero también una de las más gratificantes. El sendero comienza en el Mirador del Yelmo y desde aquí se dirige hacia el este, siguiendo el curso del río Majavilán mientras asciende paulatinamente por el valle. Durante los primeros kilómetros, los senderistas pueden disfrutar de la belleza de las orillas del río, el sonido de los pájaros y la tranquilidad del campo. La ruta sigue su ascenso por el valle, pasando por varios puntos donde los senderistas pueden disfrutar de vistas panorámicas impresionantes. Uno de los puntos más destacados de la ruta es el Mirador de los Poyos, desde donde se pueden contemplar vistas espectaculares del embalse de Santillana y el Parque de la Sierra de Guadarrama. A medida que la ruta sigue ascendiendo, los senderistas pueden disfrutar de la belleza de la naturaleza en estado puro, con bosques de robles, pinares y arroyos cristalinos que salen al paso. La cumbre del Navajos es uno de los puntos más altos de la ruta y desde aquí se pueden contemplar vistas panorámicas de la Sierra de Guadarrama y los pueblos que se encuentran en las laderas de la montaña. La ruta continúa su descenso hasta el valle del río Moros, donde los senderistas pueden disfrutar de la belleza de los arroyos y bosques del valle. Desde aquí, la ruta sigue por la sierra de Malagón, donde los senderistas pueden disfrutar de vistas panorámicas impresionantes del campo y los paisajes montañosos de la región. Finalmente, la ruta termina en la localidad de Miraflores de la Sierra, donde los senderistas pueden descansar y disfrutar de la belleza de la localidad. La ruta del Navajos es una de las más bellas y desafiantes de la región, y ofrece a los senderistas la oportunidad de experimentar la naturaleza en su máximo esplendor.