Descripción
La Senda del Lentisco es un sendero de baja dificultad que recorre una parte de la Sierra Espuña, una de las sierras más emblemáticas de la Región de Murcia en España. Esta ruta está marcada con el código PR-MU-0061, y cuenta con una longitud de 11 kilómetros, lo que permite que sea fácilmente accesible para senderistas de todos los niveles y edades. La ruta comienza en el aparcamiento de Las Alquerías, cerca de la localidad de Totana. Desde allí, se camina en dirección noreste, siguiendo el curso del río Espuña. Los primeros kilómetros de la senda transcurren a través de un bosque de pino carrasco y lentisco, lo que brinda un entorno natural y tranquilo que se presta para la contemplación y relajación. El camino continúa y, después de unos 2,5 kilómetros de caminata, se llega al área recreativa de La Perdiz, un sitio dotado con mesas, bancos y áreas verdes. Aquí, los senderistas pueden disfrutar de un breve descanso y degustar algún refrigerio o tentempié antes de continuar el recorrido. Después de la zona de La Perdiz, la senda se adentra en un paraje natural de una gran belleza, donde la geología y la vegetación cambian notablemente. Donde antes predominaba el bosque de pino carrasco y lentisco, ahora surgen rocas y cantiles, que ocultan hermosas cuevas y simas. También se visualizan otros tipos de flora, como sabinas, enebros, lavanda, tomillo y romero. A medida que avanzamos, llegamos a una zona denominada el Mirador de las Lechuzas, que es excelente para disfrutar de una vista panorámica de la montaña y el Valle del Guadalentín. Desde aquí, la Senda del Lentisco continúa hacia una zona de gran acogida por los senderistas por su belleza espectacular, la Fuente del Hilo. La Fuente del Hilo es un lugar en el que se puede apreciar la cascada del Hilo y su pozo, una fuente de agua que surge de la montaña y conduce a un estanque en el que algunos visitantes se bañan en verano. Esta es, sin lugar a dudas, la parte más espectacular y emocionante de la Senda del Lentisco. Finalmente, el sendero asciende hacia la Casa del Leñador, un edificio de piedra antiguo que en tiempos remotos se usaba para almacenar madera. Desde allí, los excursionistas pueden tomar el camino que los lleva de vuelta al aparcamiento inicial. Aquí llega a su fin esta singular ruta de senderismo, que es una de las más populares y recomendable de la región murciana.