Descripción
La ruta de senderismo PR-AS-0269, conocida como Hayedo de Montegrande, se encuentra en la zona central de Asturias, en el concejo de Grado. Se trata de un recorrido de unos 8 kilómetros que discurre por un magnífico paisaje natural, en el que se puede admirar la belleza del bosque autóctono de hayas, abedules, robles y acebos. El inicio de la senda se sitúa en el pueblo de Santo Adriano, justo frente a la iglesia de Santa María del Naranco, un importante monumento prerrománico declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1985. Desde allí, se empieza a ascender por una pista forestal, que conduce a los primeros bosquetes de hayas y abedules que conforman el Hayedo de Montegrande. A medida que se avanza por la ruta, se pueden contemplar las vistas panorámicas al valle del río Trubia y sus alrededores. Uno de los puntos destacados del recorrido es el Mirador de la Bandera, desde el cual se aprecia una vista impresionante de los bosques de hayas, el embalse de Trubia y las montañas circundantes. Siguiendo la ruta, se llega a una zona de alta montaña donde se encuentran atractivos lagos de origen glacial, como el lago Congosto. Allí, es posible disfrutar de un momento de tranquilidad y desconexión, rodeados por un ambiente natural puro y fresco, característico de esta zona del norte de España. Al continuar por la senda, se llega a la cascada de La Nalona, que con sus 30 metros de altura, deja sin aliento a cualquier visitante que desee detenerse a observarla. En ese punto, se recomienda tomar un descanso para recargar energías y disfrutar de la belleza del espectáculo natural. El Hayedo de Montegrande es un espacio natural protegido, con una gran diversidad de flora y fauna, entre las que destaca la presencia de urogallos, corzos, jabalíes, lince boreal, entre otros animales. La belleza del recorrido se complementa con la tranquilidad y la paz que se respiran en todo momento. En definitiva, la ruta de senderismo PR-AS-0269 es una opción perfecta para quienes desean realizar una excursión de cierta duración, disfrutando de la naturaleza y el aire fresco lejos del bullicio de las ciudades. Un recorrido para realizar en familia, en pareja o en solitario, que dejará a todo visitante con ganas de repetir la experiencia.